Antes. Entonces. Nunca. Raúl Ariza

No voy a dejar de hablarle sólo porque no me esté escuchando. Me gusta escucharme a mí mismo. Es uno de mis mayores placeres. A menudo mantengo largas conversaciones conmigo mismo, y soy tan inteligente que a veces no entiendo ni una palabra de lo que digo.
Oscar Wilde
Quien sólo vive para sí, está muerto para los demás.














